La asociación europea de proveedores de automoción (Clepa) y su homóloga española (Sernauto) han valorado positivamente la propuesta de la Ley de Aceleración Industrial –Industrial Accelerator Act, como la denominan en Bruselas- por parte de la Comisión Europea, una iniciativa que busca reforzar la base industrial del continente en un contexto de fuerte competencia global -sobre todo de China y Estados Unidos- y transformación tecnológica del sector.
El nuevo marco regulatorio establece una definición estructurada de “vehículo europeo” basada en tres criterios principales: el ensamblaje del vehículo en la Unión Europea, un umbral del 70% de contenido local en la producción y un 50% de contenido europeo para componentes críticos, que entraría en vigor tres años después de la publicación de la normativa.
Desde Clepa consideran que la propuesta supone un punto de inflexión para la cadena de suministro del automóvil en Europa: “El Industrial Accelerator Act marca un momento decisivo para la cadena de suministro europea”, afirma Benjamin Krieger, secretario general de la organización. Según sus palabras, “al establecer umbrales de contenido local y de componentes críticos, la Comisión Europea aborda las preocupaciones de los proveedores que se enfrentan a una competencia desleal”.
No obstante, la organización europea advierte de que la eficacia de la regulación podría verse comprometida si no se analiza con detalle el papel de determinados socios comerciales considerados “de confianza”. En este sentido, Krieger subraya que existe el riesgo de que se debiliten las medidas diseñadas para incentivar la producción en Europa si no se establecen criterios rigurosos para evitar posibles mecanismos de elusión.
Sernauto, satisfecha
En la misma línea, Sernauto considera que la iniciativa comunitaria puede contribuir a garantizar y mejorar las capacidades industriales y tecnológicas del continente. La asociación española subraya que ante la creciente presión competitiva global, resulta esencial reforzar la base industrial europea, especialmente en sectores estratégicos como el de la automoción.
El texto también prevé que la Comisión Europea pueda reconocer, mediante actos delegados, a determinados socios comerciales cuyos contenidos puedan considerarse equivalentes al europeo en algunos instrumentos de política pública. Para Sernauto, este aspecto requerirá una evaluación cuidadosa, ya que la eficacia de los mecanismos de contenido europeo dependerá de los criterios que se establezcan para ese reconocimiento y de las garantías para evitar distorsiones competitivas.
El director general de Sernauto, José Portilla, destaca que la propuesta supone un avance muy relevante para el sector: “Consideramos que la Comisión Europea ha dado un paso muy importante con este reglamento, al establecer un paquete de medidas orientadas a reforzar la base industrial europea y mantener las capacidades estratégicas de producción en esta región, así como a garantizar condiciones de competencia equilibradas”.
Portilla añade que el umbral del 70% de contenido local en la producción de vehículos permitirá asegurar que “una parte significativa del valor añadido de la fabricación de vehículos en Europa se quede en esta región, algo ampliamente reclamado desde los proveedores de automoción”.
Tanto Clepa como Sernauto coinciden también en la importancia de que el alcance de la política sea amplio. Limitar la aplicación de la definición de “vehículo europeo” únicamente al ámbito de la contratación pública podría reducir significativamente su capacidad para generar incentivos de inversión y localización industrial dentro de la Unión.
