La ITV al día, nuevo requisito para circular por las ZBE

Un nuevo cambio normativo impacta a la movilidad urbana en toda España. Hasta ahora, el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) se regía casi exclusivamente por el distintivo ambiental de la DGT, una etiqueta que clasifica al coche según su tecnología de fabricación pero que no analiza su estado real. Sin embargo, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha dado un giro estratégico al incluir la inspección técnica de vehículos (ITV) como un requisito obligatorio y previo para circular por estas áreas.

Esta decisión, recogida en la nueva ordenanza tipo que sirve de guía para todos los ayuntamientos de España, ha sido recibida con optimismo por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV). Desde la patronal del sector se subraya que «esta medida aporta coherencia a las políticas de sostenibilidad«, asegurando que «solo los vehículos que realmente cumplen con los estándares de emisiones y seguridad puedan acceder al corazón de las ciudades«.

Un refuerzo normativo para la ITV

La relevancia de esta medida reside en que la inspección técnica de vehículos actúa como el único control periódico capaz de verificar si un automóvil mantiene las condiciones de seguridad y protección ambiental con las que fue homologado. Un vehículo con etiqueta ‘C’ pero con un sistema de postratamiento de gases defectuoso puede contaminar significativamente más que uno más antiguo en buen estado.

Por ello, la ordenanza tipo de la FEMP establece que «todos los vehículos que accedan a la ZBE deben tener pasada la ITV». Esto convierte a la inspección en una herramienta complementaria y necesaria a las etiquetas ambientales. Desde AECA-ITV se recalca que no tiene sentido limitar el tráfico por motivos ecológicos si no se garantiza primero que los vehículos autorizados están en condiciones técnicas óptimas.

Impacto económico: la ITV como ‘peaje técnico’

Que la inspección técnica de vehículos sea obligatoria para entrar en las ZBE no es solo un trámite más; es una inyección de actividad para el sector. Para los próximos meses, se espera que este cambio mueva el mercado en tres direcciones. Primero, se acabó el «olvido» de pasar la revisión: con cámaras leyendo matrículas y cruzando datos con la DGT, el riesgo de multa será constante. Esto podría atraer a las estaciones urbanas entre un 10% y un 15% más de clientes que antes simplemente no aparecían.

Además, esta medida da oxígeno a las estaciones de ITV del centro de las ciudades. Gracias al modelo de Madrid, que permite entrar a pasar la revisión aunque el coche no tenga etiqueta, se evita que los clientes huyan a las estaciones de las afueras. Esto mantiene vivos los ingresos de los centros urbanos. Por último, al ser más estrictos con los gases para proteger el aire de la ciudad, es probable que veamos más segundas visitas para poner a punto los sistemas de emisiones, lo que eleva el trabajo medio por vehículo.

Facilidades para el conductor y más trabajo para el taller

El ejemplo de Madrid ha despejado las dudas: ir a la ITV no puede ser una carrera de obstáculos. Al permitir que cualquier coche llegue a las estaciones de inspección dentro de las zonas restringidas, se resuelve el lío logístico de muchos conductores. Ya no habrá excusas para no tener la inspección técnica de vehículos al día por vivir o trabajar en el centro.

Pero lo más importante es el golpe que esto da al absentismo, que hoy roza el 30% en algunos casos. Al convertir la pegatina de la ITV en el «pasaporte» para circular por la ciudad, se obliga a poner al día coches que llevaban tiempo sin control. Para los talleres mecánicos, esto es una excelente noticia: el mantenimiento preventivo —frenos, suspensiones y, sobre todo, limpieza de motores y filtros— volverá a ser una prioridad para que el cliente no se quede fuera de juego en su propia ciudad.